Punta de Mita, Nay. En un contexto de consumo histórico de carne en México y de crecimiento productivo menor al de la demanda, Francisco Jaraleño fue reelecto presidente del Consejo Mexicano de la Carne (ComeCarne) para el periodo 2026–2027 y llamó a consolidar el trabajo conjunto entre industria y autoridades para garantizar el abasto.
Durante la Convención Anual de la Industria Cárnica 2026, el dirigente señaló que esta nueva etapa será de consolidación y construcción hacia el futuro.
“Asumo esta reelección con profundo sentido de responsabilidad y con la convicción de que este último año de gestión debe ser un año de consolidación, de diálogo y de construcción hacia el futuro”, afirmó.
En 2025, dijo, el consumo de carne en México creció 4.1 por ciento y alcanzó 84.7 kilogramos per cápita, equivalentes a 11.2 millones de toneladas, el nivel más alto registrado. Por tipo de proteína, el crecimiento ha sido sostenido: en carne de cerdo la ingesta por persona aumenta a una tasa anual de 6.7 por ciento; en res, 2.7 por ciento, y en pollo, 2.2 por ciento.
La producción nacional, en contraste, avanza a un ritmo de 2.6 por ciento anual. Esa diferencia hace necesario complementar el mercado con importaciones. De cada 100 toneladas disponibles en el país, 88 en pavo provienen del exterior; en cerdo son 51; en pollo 20, y en res 14.
Jaraleño indicó que el país también enfrenta un déficit en granos forrajeros. México importa alrededor de 74.2 por ciento del maíz amarillo y del sorgo que utiliza la cadena pecuaria. Señaló que la integración comercial forma parte del equilibrio del mercado y que un esquema abierto y ordenado contribuye al abasto y a la estabilidad de precios.
Ante representantes de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, de la Secretaría de Economía, de SENASICA y de COFEPRIS, el presidente del organismo expuso que el objetivo es fortalecer la producción nacional dentro de una visión integral de cadena.
“La pregunta que debemos responder juntos es muy concreta: ¿cómo vamos a alimentar a los mexicanos con precios justos, con producción sostenible y con una industria competitiva?”, planteó.
En ese marco, mencionó que la eliminación de la carne de cerdo y res del esquema del PACIC generó ajustes en la planeación productiva y en el equilibrio de la cadena. También señaló que el proceso de licitación en curso para asignar cupos de importación ha sido complejo, lo que influye en la toma de decisiones de las empresas.
Asimismo, hizo referencia a las investigaciones por dumping en productos como pierna y espaldilla de cerdo de Estados Unidos.
“El enfoque no es confrontar. Nuestro enfoque es construir”, sostuvo, al reiterar la disposición del ComeCarne para seguir colaborando con la autoridad como aliado técnico e institucional.
El dirigente recordó el compromiso de inversión de la industria por 17 mil 500 millones de pesos anuales, que sumarán más de 105 mil millones durante el sexenio, destinados a nuevas plantas, modernización de instalaciones e incorporación de tecnología.
