«Pancho Villa no es un héroe», la frase impera en las páginas de Crímenes de Pancho Villa (Debate, 2025), libro del historiador chihuahuense Reidezel Mendoza Soriano, quien en 50 casos puntuales documenta por lo menos a mil 500 víctimas directas e indirectas del llamado Centauro del Norte.
Este material será presentado en Torreón el próximo jueves 16 de abril, a las 19:00 horas, en el edificio de Rectoría de la Universidad Autónoma de La Laguna (UAL), donde el autor estará acompañado por el también historiador Alejandro Rosas Robles.
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Reidezel comenzó esta investigación hace casi una década, mientras elaboraba su tesis de maestría sobre bandidos en el norte del país. Bandoleros y Rebeldes, para la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ). En ese entonces, además de recurrir a archivos documentales, recorrió localidades del sur de Chihuahua y del norte de Durango, y entrevistó a lugareños.
Fue en esos encuentros donde la memoria del testimonio oral le presentó una imagen distinta de Doroteo Arango, mejor conocido como Francisco Villa: la de un criminal que contrastaba con el heroísmo protagonizado durante la Revolución Mexicana.
“Imaginaba que Villa era un tema de regocijo, de alegría, de un buen recuerdo entre la gente realmente pobre de esas regiones. Pero no, me encuentro con que esta gente tiene un recuerdo de Villa contrario a lo que imaginaba: un recuerdo de muerte, de destrucción. Y me llamó la atención que esto se diera así. Entonces, comenzamos a registrar, a entrevistarlos, a tomar nota de sus abuelos, de sus bisabuelos que habían sido violentados de alguna manera por el personaje o por sus hombres”.
Reidezel Mendoza expuso así el rostro violento de la Revolución Mexicana que no suele aparecer en los libros de historia e intentó dar voz a la población civil que experimentó esos cruentos episodios.
Para ello fue de suma importancia recurrir al testimonio de los descendientes de los afectados, visitar cementerios, revisar artículos de periódicos amarillentos, analizar certificados de defunción como si se tratara de un forense.
“¿Por qué Villa? Porque es Villa a quien se recuerda de esta etapa de la historia de México. No se habla de los crímenes de los carrancistas o de los huertistas, que obviamente los hubo; fueron Villa y sus hombres quienes dejaron esos recuerdos de dolor y muerte”.
CASOS DE MEMORIA HERIDA
Entre los crímenes cometidos por Francisco Villa y recopilados por Reidezel Mendoza, destaca el asesinato de Celsa Caballero, una mujer de Jiménez, Chihuahua, a quien el caudillo quemó viva por no permitirle abusar de su hija el 14 de diciembre de 1916. Este caso detonó una obra de teatro titulada Celsa (2020), escrita y dirigida por la actriz y dramaturga lagunera Martha Chávez, bisnieta de la víctima.
Otro crimen que muestra la violencia hacia las mujeres fue el de las soldaderas de Camargo, el 12 de diciembre de 1916. Estas mujeres acompañaban a los soldados de tropas carrancistas y habían sido apresadas por los villistas. El Centauro del Norte ordenó su fusilamiento, en un hecho que, para Reidezel Mendoza, representa una de las facetas más violentas de Villa.

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MATANZA DE CHINOS: UNA CONFUSIÓN
Si bien es verdad que Francisco Villa no participó en la Matanza de Chinos en mayo de 1911, durante la primera toma maderista de Torreón (en ese entonces se encontraba en Ciudad Juárez), Reidezel Mendoza asegura que el caudillo sí ultimó a 30 chinos a finales de 1916, cuando tomó la ciudad por tercera ocasión (lo había hecho en 1913 y 1914). Según lo recabado por el investigador, estos crímenes ocurrieron el 23 de diciembre de 1916.
“Lo refiero porque conseguimos los nombres, las edades y las ocupaciones de esas personas. La mayoría eran hortelanos, gente que trabaja en el campo. Estos señores fueron víctimas de Villa al entrar a Torreón”.

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El 23 de diciembre de 1916, Villa ysus hombres asesinaron a residentes chinos ysirios, en la ciudad de Torreón
Por este y otros crímenes, el autor del libro asegura tener los argumentos necesarios para considerar que Francisco Villa no fue un héroe y por eso se enfrenta a posturas de otros autores como Pedro Salmerón y Paco Ignacio Taibo II.
“En mi opinión muy personal, diría que no es un héroe, porque un héroe es una persona digna de seguir su ejemplo, una persona dispuesta a adaptarse de su propio bienestar para el bien de otros, de trabajar para otros. Y Villa creo que tiene lo contrario, es un tipo egoísta, ególatra, un tipo que no tuvo reparo en pasar sobre personas de todas las clases sociales, ricos, pobres, un tipo sumamente racista, misógino, que violó mujeres y asesinó a gente desarmada, campesinos, niños, etcétera”.
