La economía mexicana inició el año con un desafío persistente: la informalidad laboral. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en enero de 2026 la población ocupada alcanzó los 59.7 millones de personas, de las cuales 32.7 millones se desempeñan en condiciones informales. Esto significa que más de la mitad de los trabajadores en el país carecen de acceso pleno a seguridad social, prestaciones y estabilidad laboral.
El seguimiento realizado por ManpowerGroup confirma que la tasa de informalidad se ubicó en 54.9 % durante el primer mes del año, un incremento de 0.8 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2025, cuando se reportó en 54.1 %. En términos absolutos, el aumento equivale a 500 mil personas más en la informalidad en comparación con enero del año pasado.
La tendencia refleja un crecimiento sostenido: entre 2024 y 2025 la informalidad sumó alrededor de 300 mil personas, al pasar de 31.9 millones a 32.2 millones. En perspectiva histórica, la tasa de informalidad en enero ha mostrado variaciones mínimas, manteniéndose en niveles cercanos al 55 % desde 2021. Ese año se reportó en 55.5 %, mientras que en 2022 y 2023 se ubicó en 54.9 % y 54.8 %, respectivamente.
Beatriz Robles, directora de Operaciones de Manpower México, explicó que el fenómeno responde a una combinación de factores estructurales y coyunturales.
“El crecimiento de la informalidad en México es una combinación de factores: persisten desafíos históricos como las limitaciones de las microempresas, y a esto se suma un entorno económico con signos de desaceleración. Esto complica la inserción laboral, reduce la productividad, la recaudación fiscal y la seguridad social”, señaló.
Robles subrayó que las ocupaciones informales suelen enfrentar barreras tecnológicas y escasa inversión en capacitación, lo que limita la competitividad y la posibilidad de mejorar las condiciones de los trabajadores. Además, advirtió que el país debería generar más de un millón de empleos formales cada año para atender la demanda laboral, cifra que aún no se alcanza.
“Si queremos un mercado laboral competitivo y sostenible, necesitamos certidumbre, claridad regulatoria y seguridad para planear a largo plazo e incentivar las inversiones generadoras de empleo formal”, puntualizó.
El arranque de 2026 confirma que la informalidad sigue siendo uno de los principales retos del mercado laboral mexicano.
