La noche fue un retorno. El reconocido director de orquesta mexicano Iván López Reynoso volvió a subir al estrado del Teatro Isauro Martínez para dirigir a la Camerata de Coahuila. Lo hizo a través de su batuta que despertó al unísono las partituras de Joseph Haydn y Johannes Brahms.
Fue a la 20:30 horas de este viernes 29 de mayo cuando Iván López Reynoso salió ante el aplauso del público que registró una buena entrada en el recinto de la avenida Matamoros, justo para presenciar el programa del concierto denominado Puentes Sinfónicos.
El director dirigió la mirada hacia los músicos. Frente a él no hubo un atril en el cual se apoyara para releer las partituras. Las obras estaban en su cabeza, se las había aprendido de memoria.
En una entrevista anterior con El Siglo, Iván López Reynoso expresó: “Es un gusto siempre como director encontrarte con orquestas dispuestas a profundizar, a ir más allá, hacer interpretaciones detalladas y hacer un trabajo realmente serio”.
En primera instancia, se interpretó la Sinfonía no. 94 en Sol mayor (1791), de Haydn, también conocida como “Sorpresa”. Se trató de una obra humorística, ligera, con música luminoso, transparente e irónica. Desde esta primera pieza, el público aceptó la propuesta de López Reynoso, pues antes del intermedio le otorgó una serie de aplausos al director y a la orquesta.
Tras el intermedio, el turno de la ejecución musical fue para la Sinfonía No. 1 en Do menor (1876), de Brahms, una de las obras más trascendentes del repertorio sinfónico del siglo XIX.
A diferencia de su anterior visita a La Laguna en agosto de 2025, López Reynoso decidió incluir una obra madura de Haydn y una obra temprana de Brahms.
Cabe señalar que Iván López Reynoso fue recientemente nombrado director artístico de la Ópera de Santa Fe y, en 2025, también asumió la dirección principal de la Ópera de Atlanta.
FOTO: Enrique Castruita
