Es actor y dramaturgo, autor de cerca de 50 obras teatrales y 18 libros publicados. En su palmarés artístico ostenta el Premio Nacional de Dramaturgia 2003 de la Universidad de Nuevo León, el Premio Chihuahua de Dramaturgia y el Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares 2016.
Además de ser un hombre de teatro, Antonio Zúñiga Chaparro es también gestor cultural y ha tenido la oportunidad de dirigir recintos como el Centro Nacional de las Artes (Cenart) y el Centro Cultural Helénico.
Actualmente, es el titular de la Dirección General de Vinculación Cultural de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y recién estuvo en Torreón para presenciar la Muestra Estatal de Teatro Coahuila 2026 que terminó el pasado domingo.
VER MÁS Rescatan la memoria de Magda Briones a través del teatro en la MET Coahuila 2026
La obra Archi-vi-vo Magda Briones llenó el Teatro Alfonso Garibay y recuperó la vida, obra y activismo de la artista lagunera
“El Gobierno Federal, a través de su Secretaría de Cultura, tiene varios mecanismos de trabajo, de colaboración con los estados. Y yo, como director general de Vinculación Cultural, en atención a lo que la licenciada Claudia Curiel de Icaza ha diseñado como estrategia de política pública, de estrategia de trabajo con los estados, soy instruido por ella para tener acuerdos, vinculación, colaboración, relación con todos los estados; con Coahuila hay una relación muy fuerte, muy grande”.
Nacido en 1965 en Parral (Chihuahua), Antonio Zúñiga Chaparro estudió Administración de Empresas en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ). En el último semestre de esa carrera, se encontró con el director chihuahuense Octavio Trías y entró al grupo de teatro de la universidad para hacer su servicio social. El teatro lo mordió, lo engulló y, una vez adentro, ya no pudo dejar los escenarios. Por tal motivo, ante la cuestión de qué tan importante es para una entidad contar con una muestra de teatro, decide responder primero como creador escénico.
“Si me lo preguntas como actor… en los estados (yo vengo de Ciudad Juárez, en Chihuahua), muchas veces el trabajo de uno está limitado al espectro territorial del municipio o del estado, y la proyección que uno puede tener es mínima muchas veces. Otras, hay muchos casos de gente que se proyecta desde sus propias localidades y eso es un esfuerzo muy valiente y valeroso de las personas, de los actores y de los artistas de manera individual. Y creo que a nosotros nos toca apoyar eso”.
Para Zúñiga Chaparro, las muestras teatrales estatales, regionales y nacionales suponen un lugar donde un creador puede compartir la experiencia del trabajo escénico y encontrarse con otros creadores de la misma disciplina. Además de proyectar sus propuestas.
“Eso en el sentido político. En el sentido laxo de la teatralidad y del trabajo del actor… un actor se hace sobre el escenario y en la repetición. Entonces, entre más funciones dé, mejor actor se va a hacer, porque todavía sigue siendo el oficio de las tablas. Y en las tablas uno, con acierto y error, aprende; en el arte de la presencia, simplemente se necesita la presencia para desarrollar el propio arte. Ahí creo que una muestra estatal es un escaparate de gran importancia”.

VER MÁS ¡Súmate al Club de Lectura en Lerdo!
Maestra Patricia Castro añadió que en la última sesión de cada mes, hay lectura libre, donde cada uno de los integrantes comparten la lectura de un libro especial o significativo
Según la última actualización compartida por la Secretaría de Cultura de Coahuila, la MET Coahuila 2026 registró la asistencia de dos mil personas en las 10 puestas en escena que se ofrecieron en Torreón. El encuentro también contó con la presencia de representantes del arte teatral nacional como la maestra Juliana Faesler y el actor Rodolfo Arriaga.
Junto a autoridades estatales y municipales, Antonio Zúñiga Chaparro encabezó la ceremonia de inauguración de la MET Coahuila 2026 el pasado martes 1 de septiembre en el Teatro Isauro Martínez. En su discurso indicó que escribir y expresarse por medio del arte representa un profundo compromiso con la comunidad, de ahí su visión sobre la relevancia social del teatro.
“Sólo hay que preguntarse qué hace un sediento en el desierto cuando ve un oasis. No hace más que sobrevivir y agradecer al oasis. El teatro es un oasis, es un oasis para la humanidad, para pensar, para la crítica política-social, para la libertad de expresión, para la identidad, es un oasis que define quiénes somos y para dónde vamos. En el teatro te puedes encontrar todas esas discusiones, todos esos paradigmas y todas esas preguntas humanas que nos hacemos a diario”.
