La Calzada de Tlalpan, con dirección al Estadio Azteca, es el epicentro de reunión de miles de familiares de personas desaparecidas de todo el país este 10 de junio, a unas horas de que arranque el Mundial de la FIFA 2026 entre México, Canadá y Estados Unidos.
El Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez (Centro Pro) informó que la actividad “Iluminemos la búsqueda” tiene como objetivo visibilizar los casos de desaparición que enfrenta México y exigir justicia para las víctimas.
Portando pancartas de sus seres queridos, buscan visibilizar la crisis de desapariciones que enfrenta México. Aunque también existen otras opciones de exhibir la problemática, como el “Ajolote buscador”.
‘AJOLOTE BUSCADOR’, LA MASCOTA NO OFICIAL DE LAS MADRES BUSCADORAS
El pasado 30 de mayo, fichas de personas desaparecidas fueron colocadas en los alrededores del Estadio Ciudad de México; familiares de personas desaparecidas, colectivos y solidarios acudieron a la Calzada de Tlalpan para realizar las actividades que visibilizan la crisis de desapariciones que ha alcanzado la cifra de 133 mil personas.
Sin embargo, entre la rabia y la constante pregunta: “¿Dónde están?”, resaltó una botarga nombrada el “Ajolote buscador”, posaba con una camisa blanca junto al logo de la Selección Mexicana intervenido por las madres buscadoras, una pala como la que utilizan en las búsquedas y la palabra “México”, junto a la leyenda “+133 mil desaparecidos”.
La botarga de ajolote acompañó a los familiares de los desaparecidos en las labores de pegar fichas de búsqueda y pintas de protesta en zonas aledañas al Estadio Ciudad de México para exigir al gobierno y a la ciudadanía dar visibilidad a la crisis.
DESDE EL ‘AJOLOPESO’ BUSCADOR
No es la primera vez que las madres buscadoras utilizan al ajolote como una forma de protesta, la artista y activista Elsa Oviedo propuso intervenir los billetes de 50 pesos con mensajes sobre las 133 mil personas desaparecidas en México, ya que una pieza de uso cotidiano sería utilizada como un vehículo de memoria y denuncia dentro y fuera de México.
Pero no es por el ajolote, debido a su popularidad desde que fue emitido e interés entre coleccionistas y visitantes extranjeros, lo hace un billete de alta circulación, por lo que al modificarlos traslada el recordatorio sobre la magnitud de la crisis de desaparecidos.
Oviedo señaló que la propuesta busca que el mensaje no permanezca encerrado en espacios militantes o institucionales, sino que llegue a manos de cualquier persona en una compra, un pago o un intercambio cotidiano. Así como detonar conversación pública y mantener el tema en la agenda social a través de un objeto de cambio constante.
¿POR QUÉ ES EL AJOLOTE Y LA ‘AJOLITIZACIÓN’?
Meses atrás, la administración de Clara Brugada en la CDMX implementó un proceso de “emebellecimiento” de la capital de México, consistía en pintar de morado puentes, barandales y pasos de cebra, los cuales deberían contar con colores preventivos como el amarillo y blanco, así como señaletica y murales de “ajolotes”, el anfibio emblemático de Xochimilco.
Al auge se le llamó “ajolotización”, la cual también abarcó muros, patrullas y elementos del transporte público, como el Tren Ligero que fue rotulado completamente para promocionar la identidad nacional a los visitantes, tenía como protagonista al animal y el color morado distribuidos por toda la capital.
Aunque muchos exageraron los cambios y generaron imágenes con Inteligencia Artificial (IA), otros más consideraron que pintar y decorar no resuelve los problemas de fondo hasta calificaron de innecesaria a la iniciativa. Además, criticaron la constante promoción del ajolote como símbolo del Mundial capitalino ante la crisis ambiental que amenaza el hábitat natural de la especie endémica del Valle de México.
Brugada, en su momento, defendió los cambios, ya que “hay quienes dicen desde la ignorancia, el prejuicio o el clasismo, que estamos ajolotizando la Ciudad. Si ajolotizar significa llenar de color lo que antes era gris, construir utopías, dibujar murales, transformar el espacio público, pintar de morado feminista, crear el Sistema Público de Cuidados, invertir en movilidad y electromovilidad, modernizar el Tren Ligero, construir cablebuses, entonces claro que estamos ajolotizando”.
La Jefa de Gobierno afirmó que la transformación de la CDMX va más allá de la estética, porque “como el ajolote, nuestra ciudad tiene mil caras, se transforma todos los días y resiste imparable en el diverso mosaico de los millones que la habitamos”.
Medios de comunicación constataron que la pintura colocada en las principales vialidades de la Ciudad de México, donde se colocó el logotipo de “La pelota vuelve a casa”, ajolotes y a Quetzalcóatl, se había desgastado por el paso de los vehículos e incluso de las cebras peatonales color blanco también se ven desdibujadas.
EL OTRO AJOLOTE DE CDMX, LA CARA DEL FÚTBOL
Con una altura de aproximadamente 3 metros de altura y vestida con la playera de la Selección Mexicana de Futbol, el Gobierno de la CDMX instaló la figura de un ajolote en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México como parte de las actividades previas al partido inaugural del Mundial 2026.
Semanas atrás, la escultura de “Ajologol” había sido retirada de su lugar porque miles de personas acudieron a tomarse fotos con la escultura del ajolote y generó problemas de tránsito. Y a unas horas de que inicie la justa deportiva, la figura regresó al estadio pero en otra localización.
Aunque también circuló que se trató de una cuestión de derechos de autor, ya que el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) confirmó que el ajolote no forma parte de las mascotas ni de las marcas oficiales registradas para el Mundial 2026.
Pero la Jefatura de Gobierno de la CDMX desmintió que fuera por una supuesta orden de la FIFA al no ser una de las 357 marcas vinculadas al campeonato mundial, incluidas las mascotas oficiales Zayu, Maple y Clutch.
“FALSO. El Gobierno de la Ciudad de México desmiente categóricamente la información que circula sobre la supuesta orden de la FIFA de retirar la escultura del ajolote”, indicó la administración capitalina derivada de la controversial sobre quitar la estatua del ‘Ajologol’ por órdenes de la Federación de Fútbol.
LAS ESTAMPITAS MUNDIALISTAS DE LOS DESAPARECIDOS
La empresa Panini cada cuatro años saca su edición de “estampitas” para pegar en el álbum del Mundial, todas las selecciones participantes con sus jugadores, nacionalidades, números de jerseys y fechas de nacimiento, hasta ediciones especiales, colaboraciones con marcas y la foto oficial del equipo aparecen en la publicación para ser llenadas por los fanáticos del fútbol al punto de organizar eventos de intercambio.
Sin embargo, colectivos de madres buscadoras trasformaron las fichas de búsqueda en cromos al estilo Panini para convertir a la fiesta del fútbol en un símbolo de memoria y protesta por los desaparecidos.
Familias de Guadalajara crean álbum del Mundial para evidenciar la realidad dolorosa: los rostros de quienes siguen sin volver a casa, con el fin de aprovechar la atención internacional y visibilizar la crisis de desapariciones en Jalisco, el estado con mayor número de desaparecidos en México.
Colectivo Luz de Esperanza busca romper la indiferencia institucional y social al recordar que permanece la emergencia humanitaria que se vive en el país. Las estampas muestran a personas desaparecidas con la camiseta de la Selección Mexicana, junto a su nombre, fecha de desaparición y el estado donde fueron vistas por última vez.
Con la leyenda “El balón vuelve a la cancha… ¿Nuestros desaparecidos cuándo volverán a casa?”, las estampas circulan en redes y espacios públicos con la intención de que no se desvíe la atención solo al fútbol, también a las problemáticas del país.
El Comité de la ONU contra las Desapariciones Forzadas (CED) afirmó en un informe sobre la posibilidad de que los desaparecidos de México sea un crimen de lesa humanidad por la magnitud de la problemática, la administración de Sheinbaum rechazó que lo fuera.
