Nueva York. Las ventas minoristas en Estados Unidos subieron 0.5 por ciento en abril, una desaceleración frente al nivel de crecimiento revisado de 1.6 por ciento en marzo, según datos del Departamento de Comercio. Marzo registró el mayor aumento mensual del gasto minorista en más de tres años, en gran medida porque los precios de la gasolina se dispararon rápidamente.
Los compradores redujeron el gasto en abril al tiempo que los precios de la gasolina, inflados por la guerra con Irán, dejaron menos dinero para artículos no esenciales como ropa y muebles. Pero siguen comprando, gracias a reembolsos de impuestos del gobierno más generosos.
Aun así, los economistas temen que el gasto caiga de manera más pronunciada en los próximos meses a medida que se disipe el efecto de esos reembolsos y los compradores sigan lidiando con el impacto acumulado del aumento de los precios de la gasolina.
Si se excluyen las ventas de gasolina, las ventas minoristas en abril aumentaron 0.3 por ciento. Eso supone una desaceleración frente al ritmo de 0.7 por ciento, al excluir el negocio de las gasolineras, en marzo.
En otros rubros, las compras fueron desiguales
Las ventas en las tiendas departamentales cayeron 3.2 por ciento y las ventas en las tiendas de muebles y artículos para el hogar bajaron 2 por ciento. La actividad en materiales de construcción y equipos de jardinería tuvo un modesto aumento de 0.1 por ciento. Pero los minoristas en línea y las tiendas de electrónica y electrodomésticos registraron sólidas ganancias de ventas.
Esta instantánea ofrece sólo una visión parcial del gasto del consumidor y no incluye cosas como viajes y estancias en hoteles. Los restaurantes, única categoría de servicios, registraron un sólido aumento de 0.6 por ciento.
El llamado grupo de control, que excluye servicios de comida, autos, materiales de construcción y ventas en gasolineras, y se utiliza para calcular el crecimiento económico, subió 0.5 por ciento. Eso ofreció una buena señal de un gasto sólido por parte de los consumidores, indicaron los economistas.
La guerra con Irán que comenzó a finales de febrero ha llevado al cierre del estrecho de Ormuz, lo que ha cortado una quinta parte del suministro diario mundial de petróleo. El precio promedio de un galón (3.78541 litros) de gasolina regular volvió a subir durante la noche hasta 4.53 dólares. Eso es 1.35 dólares más de lo que costaba hace un año, según el club automovilístico AAA.
Los economistas habían creído que los mayores reembolsos de impuestos derivados de la ley de recorte de impuestos del presidente Donald Trump impulsarían el gasto al inicio del año. Pero los elevados precios de la gasolina están llevándose una porción mayor del salario de los estadunidenses, dejando menos para cosas como salir a comer, ropa nueva u otros gustos.
Oliver Allen, economista sénior de Pantheon Macroeconomics, estimó en un informe que los reembolsos del impuesto sobre la renta individual en abril fueron 22 mil millones de dólares más altos que en el mismo mes de 2025, lo que equivale a alrededor de 3 por ciento de las ventas minoristas mensuales y es ligeramente mayor que el golpe a los hogares por el salto en los precios de la gasolina durante el mismo periodo.
“Parte de este dinero se habrá ahorrado, pero gran parte se ha gastado», escribió Allen. «Pero el flujo de reembolsos se reducirá drásticamente en mayo, dejando a los consumidores mucho más expuestos al aumento de los costos del combustible”.
Allen prevé una “reducción significativa” del gasto discrecional en la segunda mitad del segundo trimestre.Michael Pearce, economista jefe para Estados Unidos en Oxford Economics, calcula que los mayores reembolsos de impuestos han compensado el impacto de los precios de la gasolina en una proporción de aproximadamente 2 a 1.
“Con la temporada de reembolsos ya atrás y los precios de la gasolina aún subiendo, eso se invertirá en los próximos meses, ejerciendo presión a la baja sobre el crecimiento del gasto”, escribió Pearce.
Aun así, los empleadores en Estados Unidos han soportado hasta ahora el shock económico de la guerra y el mes pasado añadieron unos 115 mil empleos, una cifra sorprendentemente sólida. Por su parte, el Departamento de Trabajo informó que las solicitudes semanales de prestaciones por desempleo fueron 211 mil, dentro de un rango históricamente bajo.
Pero esta semana han llegado en oleadas datos preocupantes sobre el aumento de los precios.
El Departamento de Trabajo informó el miércoles que el índice de precios al productor, que sigue la inflación antes de que llegue a los consumidores, se disparó 1.4% por ciento en abril, el mayor aumento mensual en más de cuatro años. Un día antes, el muy seguido índice de precios al consumidor saltó 3.8 por ciento respecto de abril de 2025, el mayor incremento interanual en más de tres años.
Esos aumentos de precios, nuevamente, en gran medida debido al alza de los precios de la energía, han empezado a reflejarse en todo, desde boletos de avión y tarifas por equipaje, hasta jabón y pasta de dientes.
Una imagen más clara de cómo la inflación está afectando a los estadunidenses podría llegar la próxima semana, cuando grandes minoristas como Walmart y Target comiencen a publicar resultados financieros trimestrales.
Empresas ven señales de advertencia
Coulter Lewis es el cofundador de Sunday Lawn and Garden, un proveedor con sede en Boulder, Colorado, de productos para el cuidado del césped como fertilizante. Lewis señaló que de enero hasta finales de abril las ventas se dispararon 70 por ciento en comparación con hace un año. Pero por debajo de ese crecimiento, está viendo una presión financiera cada vez mayor para clientes que lidian con precios más altos en el surtidor de gasolina y en otros ámbitos.
Su negocio mayorista está yendo bien, pero los compradores evitan comprometerse con las suscripciones de la empresa, que cuestan 300 dólares al año. Al mismo tiempo, Sunday Lawn and Garden se está beneficiando de compradores que están optando por alternativas más baratas, pasando de servicios profesionales de cuidado del césped, que podrían costar mil dólares al año, a sus productos y servicios para proyectos de “hágalo usted mismo”.
“Están gastando más dinero en menos cosas”, dijo. “Ese cambio desde el servicio profesional es como: ‘bueno, tenemos que hacer espacio para estos otros aumentos en nuestra vida, así que voy a intentar hacer esto yo mismo’”.
