Washington. La economía de Estados Unidos sumó en marzo 178 mil nuevos puestos de trabajo, una cifra mayor a la esperada y la tasa de desempleo bajó de 4.4 por ciento en febrero a 4.3 por ciento.
El Departamento de Trabajo informó el viernes que la contratación dio un giro respecto a la pérdida de 133 mil empleos en febrero, tras el fin de la huelga de los trabajadores sanitarios y el aumento de las temperaturas.
El incremento en la generación de empleo fue aproximadamente tres veces mayor a lo que habían pronosticado los economistas. Pero la incertidumbre en torno a la guerra con Irán y su impacto en los precios de la energía nublan las perspectivas del mercado laboral.
La tasa de desempleo bajó en marzo, debido, en parte, a que la fuerza laboral (quienes trabajan y quienes buscan trabajo) se redujo en 396 mil en marzo, por lo que menos personas compitieron por empleos. De hecho, el porcentaje de personas en la fuerza laboral cayó a 61.9 por ciento el mes pasado, el nivel más bajo desde noviembre de 2021.
Disminuye la fuerza laboral en medio de la aplicación de aranceles y deportaciones masivas
Los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de esta semana mostraron que las ofertas de empleo registraron en febrero su mayor descenso en casi un año y medio, lo que apunta a una caída de la demanda de mano de obra.
El mercado laboral se ha visto sacudido por la incertidumbre en el último año, empezando por los agresivos aranceles a las importaciones del presidente Donald Trump. Las deportaciones masivas también han contribuido a la parálisis del mercado laboral, al reducir la oferta, lo que en última instancia perjudica la demanda de bienes y servicios, así como a los trabajadores, señalan economistas.
Los nuevos empleos se concentraron en la atención médica y la asistencia social. Esa categoría combinada representó más de la mitad de los puestos creados el mes pasado, tendencia que refleja el envejecimiento de la población estadounidense.
Incertidumbre por la guerra contra Irán
El mercado laboral de Estados Unidos ha estado en un bache durante el último año. Los economistas afirman que la guerra iniciada a finales de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán –que provocó un repunte de 50 por ciento en los precios mundiales del petróleo y el alza de los precios de la gasolina– supone otra capa de incertidumbre para las empresas, y esperan un impacto en el mercado laboral en el segundo trimestre, que acaba de comenzar.
