Ciudad de México. El Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas (CADTM) afirmó que se ha conformado una red internacional de movimientos y gobiernos de extrema derecha que, aunque operan en distintos países, comparten una agenda común.
Bajo discursos racistas y nacionalistas excluyentes, impulsan la privatización de servicios públicos, el desmantelamiento de la seguridad social, la precarización laboral y la restricción del derecho de huelga, además de promover censura en universidades y ampliar mecanismos de vigilancia.
En su más reciente pronunciamiento, la organización también señaló que estos movimientos minimizan o niegan el cambio climático para favorecer la explotación de petróleo, gas y otros recursos naturales, perpetuar esquemas de dominio sobre territorios más débiles y respaldar lo que calificó como genocidio en curso en Palestina.
El CADTM, impulsado por Eric Toussaint, es una organización que promueve la cancelación de lo que considera deudas ilegítimas.
El documento sostiene que el avance de la extrema derecha no es un fenómeno aislado, sino “el motor de una política de saqueo global”, y por medio de una estrategia coordinada se tiene como fin intensificar las agresiones imperialistas para el acaparamiento de recursos y la explotación de las poblaciones, al mismo tiempo de “perpetuar las situaciones coloniales, cuyo caso más trágico es el genocidio orquestado por Israel en Palestina, con la complicidad de sus aliados”.
Como parte de esa estrategia también se busca “promover un extractivismo desenfrenado, al precio del desplazamiento forzado de los pueblos indígenas y de la expropiación de las familias campesinas y aumentar los gastos militares en detrimento de la seguridad social y de los servicios públicos”.
El nuevo pronunciamiento del CADTM actualiza un llamado previo y amplía el número de adherentes. De acuerdo con el documento, suman ya 565 personalidades y alrededor de 900 organizaciones de más de 100 países, entre académicos, dirigentes sindicales, activistas y fuerzas políticas de distintas regiones.
El texto señala que, mientras sectores de extrema derecha articulan sus alianzas a través de centros de pensamiento y redes de desinformación, la respuesta también comienza a estructurarse a escala internacional.
La ampliación de la lista de firmantes, añade, fortalece la representatividad del movimiento al integrar voces del sur global y actores políticos de países del norte.
“Nuestra lucha debe ser internacional para ser eficaz”, precisa el llamamiento. Los firmantes se comprometen a respaldar a pueblos que, según el documento, resisten formas de dominación colonial e imperialista.
En el caso de México, el listado incluye a académicos, dirigentes sindicales, activistas y figuras del ámbito cultural que suscriben el documento a título individual, así como organizaciones sociales y colectivos vinculados a causas laborales, feministas y de derechos humanos. Los nombres aparecen integrados en el listado global de firmantes, organizado por país.
El llamado actualiza un pronunciamiento difundido semanas antes, en el que ya se advertía sobre la conformación de alianzas internacionales de extrema derecha y se planteaba la necesidad de articular una respuesta coordinada. La nueva versión amplía el número de adhesiones y refuerza el compromiso de avanzar hacia una mayor coordinación internacional frente a lo que el documento describe como un escenario de creciente polarización política.
