Cacalchén, Yuc. La Secretaría de Desarrollo Rural (Sader) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) pusieron en marcha el Plan Piloto para la Supresión del Gusano Barrenador del Ganado (Gbg) en el rancho San Rafael, ubicado en el municipio maya de Cacalchén, como parte de las acciones para disminuir la población de la mosca Cochliomyia hominivorax, responsable de generar gusaneras al ovipositar en heridas abiertas del ganado.
Como parte de la estrategia integral, el personal técnico instaló trampas en puntos estratégicos del rancho con el objetivo de reducir de manera significativa la presencia del insecto y, con ello, disminuir casos de miasis y proteger la sanidad del hato.
El secretario de Desarrollo Rural, Edgardo Medina Rodríguez, señaló que esta acción representa un avance relevante para el Estado con el objetivo de proteger la salud del ganado y sostener la productividad en las unidades pecuarias.
Hasta el momento, en Yucatán se han detectado más de mil 300 casos de gusano barrenador, aunque sin ocasionar muertes en el hato ganadero, de acuerdo al último reporte de la Seder estatal.
El director en jefe del Senasica, Francisco Calderón Elizalde, explicó que el plan considera tres tipos de trampas que han mostrado mayor efectividad para combatir la mosca del gusano barrenador. Destacó que el método facilita que las y los productores se integren a la estrategia mediante la elaboración y colocación de trampas de bajo costo.
“Le llamamos trampa artesanal: si las y los productores nos ayudan a hacer sus propias trampas y colocarlas, en lugar de estar curando animales enfermos, vamos a reducir la población de moscas”, indicó.
En tanto, el coordinador técnico del Programa Operativo de Moscas del Senasica, José Luis Quintero Fong, informó que el equipo evaluó atrayentes y una estación de cebo con insecticida lo que derivó en el diseño de tres alternativas.
La primera consiste en una botella de Pet con cuatro orificios en la parte superior, de 0.7 a 1 cm de diámetro, a la que se agrega un lixiviado elaborado con agua e hígado. La segunda es una estación de cebo elaborada con tubo PVC SCH 40, pintado de negro; en el interior se coloca el atrayente y, por fuera, se aplica insecticida con brocha para que funcione por contacto. La tercera opción utiliza una lámina adhesiva azul, a la que se coloca el atrayente en la parte superior.
El funcionario señaló que estas alternativas permiten capturar hembras y contribuir al control de la plaga y recomendó colocarlas a una altura de 1.5 a 2 m, en sitios con mayor incidencia de miasis.
