Chalco, Mex. La tala ilegal disfrazada de saneamiento de la plaga del gusano descortezador, ha puesto en riesgo el último pulmón de 800 hectáreas de bosque el cual es fuente natural de abastecimiento de agua para comunidades de los estados de Morelos y México, así como de la Ciudad de México.
Con la anuencia del propio comisariado ejidal de San Juan y San Pedro Tezompa y la posible corrupción de personal de la Protectora de Bosques (Probosque) y de la policía municipal de Chalco, hay una indiscriminada poda de árboles sanos.
Son cientos de metros cúbicos de troncos cortados y extraídos de la zona boscosa de El Ocotal en el cerro Ayaquemetl, perteneciente al corredor biológico Sierra Chichinautzin, en la zona limítrofe de estas tres entidades.
Habitantes y campesinos de la comunidad de San Juan Tezompa, han documentado el daño ambiental que inició hace seis años con la presencia de la plaga; pero que, en los últimos tres años, se ha agudizado con la tala inmoderada de árboles sanos en la zona protegida de este pulmón verde ubicado a unos 55 kilómetros del Zócalo de la CDMX.
Los ejidatarios que no fueron escuchados por los integrantes del propio Comisariado Ejidal, decidieron documentar el daño ambiental. Apenas el 27 de marzo, detuvieron un camión cargado con decenas de troncos sanos y no permitieron que se llevaran la madera cortada de manera ilegal.
A través de videos, sobrevuelo de drones y fotografías, obtuvieron evidencia de cómo los taladores no realizan el saneamiento del bosque; cortan los troncos y se llevan los arbustos que no están afectados por el gusano descortezador y que tenían entre 80 años y un siglo de vida.
De acuerdo con la denuncia, una vez que se derriba el arbusto enfermo, tanto el follaje como el ramaje lo dejan a la intemperie sin llevar a cabo el procedimiento correspondiente de saneamiento.
Lo correcto es fumigar, quemar y enterrar los restos del árbol cortado; proceso esencial para controlar la plaga que afecta a diversas especies de pino, como la patula y el oyamel. En los videos se puede observar como el follaje y los ramajes continúan a un lado de cada uno de los troncos talados.
Los denunciantes, que pidieron omitir sus nombres por temor a represalias de los responsables de la tala ilegal, aseguran que los responsables tampoco están reforestando el área afectada y de la venta de los cortes de árboles sanos, tampoco se reportó de los recursos obtenidos, a los integrantes del ejido.
Los ejidatarios de Chalco, aseveran que hay corrupción de las brigadas de guardabosques que pertenecen a Probosque y la deforestación, se realiza con la protección de la policía municipal, bajo el argumento de que están resguardando el saneamiento de este el último pulmón ubicado al suroriente del valle de México.
Los ejidatarios, decidieron enfrentar el ecocidio al cerrar el paso a las camionetas cargadas de madera y ahora pretenden cerrar la carretera Xochimilco-Oaxtepec, para exigir la intervención del gobierno federal, para detener el ecocidio.
Denunciaron que la tala ilegal inició durante la gestión del presidente del Comisariado Ejidal Bernardo Leyte y ahora continúa con la nueva gestión que encabeza Joel Cardoso, quienes se niegan a entregar cuentas a los integrantes del Ejido San Juan y San Pedro Tezompa.
Este es el segundo caso de tala ilegal disfrazada de saneamiento registrado en el estado de México, recientemente campesinos de Santa Catarina del Monte, en el municipio de Texcoco, denunciaron, a finales de marzo, la deforestación ilegal sin que intervenga Probosque.
Es por tal razón que los ejidatarios de San Juan Tezompa, hicieron un llamado a unir luchas a fin de frenar la deforestación de los bosques del estado de México, donde se cortan árboles sanos y no se realiza el proceso de saneamiento, para frenar la plaga del gusano descortezador.
