Todo ello plantea una reflexión importante para los CEO. Tradicionalmente, la planeación empresarial ha evaluado riesgos de manera individual. Sin embargo, la realidad actual exige entender cómo interactúan entre sí. ¿Qué sucede cuando una interrupción climática coincide con restricciones energéticas? ¿Cómo se modifica una estrategia de crecimiento cuando convergen presiones regulatorias, transformaciones tecnológicas y cambios en los flujos de inversión?
En un entorno donde los riesgos económicos, políticos, tecnológicos y climáticos se refuerzan mutuamente, la resiliencia ya no depende únicamente de reaccionar ante eventos inesperados. Depende, sobre todo, de repensar cómo las distintas fuerzas que están transformando el mundo pueden converger y redefinir las condiciones bajo las cuales operan los negocios.
Nota del editor: Manuel Solano es Socio Director Regional de EY Latinoamérica y Director General de EY México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.
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Nota original: Expansión
