Las letras del noreste mexicano han celebrado a lo alto, pues David Toscana (Monterrey, 1961), uno de sus autores más importantes, fue reconocido este martes con el XXIX Premio Alfaguara de Novela. Lo hizo gracias a Ejército ciego, una fábula bélica inspirada en un evento histórico del siglo XI y la cual presentó bajo el seudónimo de Kozaro, el Escriba.
El anuncio fue dado este martes en una ceremonia realizada en el Ayuntamiento de Madrid, a las 15:45 horas de España.
Este año, el jurado estuvo presidido por Jorge Volpi (escritor mexicano y ganador del Premio Alfaguara en 2018) e integrado por Agustina Bazterrica (escritora argentina), Brenda Navarro (escritora mexicana), Camila Enrich (programadora cultural), Óscar López (coach, periodista y director del programa Página Dos de la RTVE) y Pilar Reyes (editora de Alfaguara).
A través de su acta resolutiva, el jurado indicó: “A partir de un hecho histórico del siglo XI en el que Basilio II, emperador de Bizancio, ordena cegar a 15 mil soldados búlgaros, el autor crea una fábula oscura y poderosa, alejándose del relato histórico convencional para ofrecer una lectura simbólica, casi mítica, sobre la guerra, el poder y la resistencia. Narrada en primera persona por Kozaro, el Escriba, la novela adquiere un tono oral y poético que mezcla testimonio, leyenda y humor negro. Una gran épica de los vencidos”.
Cabe señalar que el Alfaguara está dotado con 175 mil dólares (3 millones tres mil 852 pesos mexicanos), una escultura del artista Martín Chirino y la publicación simultánea en todos los países de habla hispana. Se tiene programado que El ejército ciego llegue a las librerías en marzo próximo.
Se informó que la reciente convocatoria del Premio Alfaguara de Novela recibió mil 140 manuscritos, remitidos desde distintos países como España (524), Argentina (171), México (169), Colombia (109), Estados Unidos (62), Chile (49), Perú (34) y Uruguay (22).
PALABRAS DE UN NORTEÑO
Al tomar el micrófono, David Toscana compartió los nervios que experimentó al recibir la llamada de Pilar Reyes para notificarle el premio, pues era consciente del fallo. Además, en una amena charla con el jurado, reflexionó sobre aspectos de su escritura, entre ellos el sentido del humor.
“Creo que el humor, sea de cualquier color, tiene que ser algo que acuda a la inteligencia del lector. Muy bien dicho está que el humor no es el pastelazo, no es la humillación, no es el detalle chusco. Si no es el giro del lenguaje que puede tener ingenio, que puede tener distintas formas de leerse y se mantiene en una cuerda floja; el humor a veces es trágico y hay lectores que se ríen y lectores que no lo hacen, que lo ven trágicamente. Y creo que el humor se debe manejar en esta especie de cuerda tensa, donde uno puede caer para un lado o para el otro”.
Además, se recordaron las palabras que el fallecido escritor Mario Vargas Llosa le compartió a Toscana cuando este ganó el Premio Bienal de Novela Mario Vargas Llosa, gracias a la novela El precio de vivir en la Tierra (2022). Para el ganador del Premio Nobel de Literatura 2010, Toscana había escrito una de las mejores novelas en idioma español.
Jorge Volpi recordó cómo, mientras en Ciudad de México se formaba el grupo de escritores conocidos como el Crack, en Monterrey se gestaba un grupo rival: el Panteón, del cual formaba parte David Toscana. Añadió que la prosa de Ejército ciego es capaz de reflejar toda una serie de metáforas del mundo contemporáneo.
PENSAMIENTO LITERARIO
Fue en octubre de 2024, en el marco de la Feria Internacional del Libro Monterrey (FIL MTY), cuando David Toscana conversó en exclusiva para la revista Siglo Nuevo sobre la reedición de su compendio de cuentos Lontananza (Ediciones Era, 2024). Entre las distintas respuestas compartidas, destacaron aquellas referentes a su proceso de creación, sobre todo aquella donde aborda la llegada de las ideas.
“Es muy curiosa la forma en cómo llegan las ideas. Incluso Villaurrutia tiene un poema en donde dice que ya no es su mano la que mueve la pluma, porque no sabes de dónde vienen las ideas, no sabes. Claro, para invocarlas hay al menos un ritual que es sentarte a pensar”.
