La falta de apoyos fiscales y legales hacia el sector productivo mantiene en jaque a las cámaras empresariales de la región. Pablo García Chacón, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en Torreón, advirtió que uno de los principales retos de este año será trabajar en unidad entre las cámaras empresariales.
“Impulsar la región requiere que industria, comercio y tecnología trabajen en equipo para atraer inversión y generar nuevas fuentes de empleo”, señaló.
Recordó que la salida de una empresa industrial significa la pérdida de cientos o miles de empleos, mientras que la llegada de una gran compañía puede representar hasta dos mil nuevas plazas.
El dirigente ejemplificó con el caso de Wrangler, cuyo cierre dejó sin trabajo a 2,400 personas, pero también con la llegada de siete nuevas empresas que, en conjunto, han abierto oportunidades que van de 500 a 2,500 empleos cada una. Para él, la solución pasa por un programa de atracción de inversiones que no puede depender únicamente de la iniciativa privada, sino que requiere el respaldo de los gobiernos estatal y federal.
Sin embargo, García Chacón enfatizó que en los últimos años las reformas legales han debilitado al sector empresarial. Cambios en la ley del Infonavit, en la reforma judicial y en la ley de amparo han generado incertidumbre y desprotección.
“Hoy el empresario es culpable hasta que se demuestre lo contrario, y sin dinero porque se incautan las cuentas. Eso nos deja indefensos”, expresó.
A ello se suma la reducción de la jornada laboral, que para las empresas significa una pérdida directa de horas productivas.
“Una reducción de dos horas en una empresa con mil empleados equivale a dos mil horas menos de producción. Cuando llegue a ocho horas, serán ocho mil horas perdidas”, explicó. La eliminación del tiempo extra agrava aún más la situación, creando lo que describió como “un sándwich que asfixia al sector empresarial”.
El presidente de Canacintra Torreón insistió en que es necesario que el sector empresarial tenga voz en las mesas de negociación nacionales.
“Queremos que nos escuchen, porque no vemos las reformas en términos de horas, sino en la cantidad de producción que se pierde. Y en muchos años no hemos recibido ni un gramo de estímulo fiscal”, reclamó.
García Chacón recalcó que no se trata de oponerse a beneficios para los trabajadores, sino de exigir mesura y condiciones justas. Recordó que el sector empresarial genera el 75 por ciento del Producto Interno Bruto del país, por lo que resulta indispensable que se le considere en las decisiones de política pública.
Finalmente, hizo un llamado a la unidad de las cámaras empresariales para fortalecer su postura y llevar el mensaje a la Ciudad de México a través de los consejeros nacionales.
“No buscamos pelear, buscamos condiciones justas. La unidad es la única manera de defender lo que representamos”, concluyó.
