La calificadora identifica un beneficio que va más allá de sustituir billetes por tarjetas o transferencias: los pagos digitales dejan un registro de la actividad económica y esa información puede ayudar a los bancos a evaluar mejor a personas y pequeños negocios que tienen dificultades para demostrar sus ingresos y obtener financiamiento.
Moody’s analiza dos medidas complementarias: la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, que, según el documento, el Senado aprobó el 20 de octubre y estaba pendiente de promulgación, y una propuesta del regulador bancario para reducir las cuotas de intercambio y modificar las reglas del mercado de pagos con tarjeta.
¿Qué comisiones bajarían?
La propuesta regulatoria busca reducir las cuotas de intercambio, un cobro que ocurre entre los participantes del sistema de pagos cuando una persona utiliza su tarjeta.
Para entenderlo, hay dos funciones principales. El emisor es el banco que entrega la tarjeta al cliente. El adquirente es la institución que permite al comercio recibir ese pago. Por cada operación, el adquirente paga una cuota de intercambio al emisor.
Ese cobro forma parte de la comisión que enfrenta el establecimiento por aceptar tarjetas. Por ello, una reducción debería abaratar este servicio para los negocios, de acuerdo con Moody’s.
La propuesta limitaría gradualmente las tasas promedio de intercambio a 1% en tarjetas de crédito y 0.30% en débito.
El informe de Moody’s contrasta esos niveles con las tasas máximas actuales de 1.91% y 1.15%, respectivamente.
Además, las operaciones con débito tendrían un límite fijo de 10.80 pesos por transacción, lo que restringiría los ingresos por estas cuotas en compras de mayor valor.
Estos porcentajes corresponden a las cuotas de intercambio; no representan necesariamente la comisión total que pagaría cada comercio por aceptar tarjetas.
Más negocios aceptarían tarjetas
La apuesta es que un menor costo anime a más establecimientos , en especial a los pequeños e informales, a recibir pagos con tarjeta y otros medios digitales.
Para los bancos, esto implicaría recibir menos ingresos por determinadas cuotas, pero participar en un mercado con más operaciones. Moody’s considera que ese crecimiento, junto con los ahorros operativos, favorecería al sector.
El informe recoge una estimación del gobierno según la cual las medidas podrían generar beneficios anuales por 20,100 millones de pesos.
La calificadora plantea un escenario para dimensionar esa cifra: incluso si todo ese monto se convirtiera en una pérdida de ingresos para la banca, equivaldría a cerca de 10% de sus ingresos netos por comisiones, con base en los resultados anualizados del primer semestre de 2026. A su juicio, sería una proporción manejable.
Nota original: Expansión
