Para aumentar las ventas nacionales, los fabricantes necesitan una red comercial capaz de exhibir, financiar y entregar sus vehículos. Si las agencias reducen sus operaciones o cierran, las armadoras perderían puntos de venta y capacidad para llegar a los consumidores.
Diego Camargo, CEO de BMW Group en México, señala que aunque las ventas de vehículos nuevos han crecido alrededor de 5% a septiembre, la red comercial se ha expandido y la oferta de modelos es más amplia. El resultado es que el crecimiento del mercado no necesariamente se traduce en una mejora de la rentabilidad por establecimiento.
“Llegan nuevos jugadores y todo el mundo levanta los codos: los que están llegando para hacerse un espacio y los otros que ya están pues levantan los codos para tratar de que no les roben el pastel”, detalla.
Un decreto presidencial
Rosales considera que existe una alternativa para atenuar el impacto mediante un decreto del Ejecutivo que reconozca las particularidades de las actividades comerciales de bajo margen.
“Estamos hablando que desde el Ejecutivo se debe considerar con toda profundidad no generar un impacto que lleve al cierre a las empresas, como las nuestras, que no utilizan un esquema de abuso fiscal”, sostiene.
Camargo considera que un decreto presidencial podría modificar el escenario, aunque advierte que la cadena deberá prepararse para operar con el nuevo tope a las deducciones.
“Nosotros tenemos que plantearnos el escenario que hoy tenemos con certeza, que es que la reforma va a pasar y tendremos que ajustarnos todos en la cadena de valor a nuestro modelo operativo”, dice.
Nota original: Expansión
