La región Laguna ha dejado atrás su perfil como enclave maquilador textil para consolidarse como una economía diversificada, con presencia en sectores como la agroindustria, la minería, el turismo de negocios, la manufactura avanzada y el automotriz.
Así lo explicó María del Carmen Reyes García, presidenta de Coparmex, al subrayar que el entorno empresarial regional ha sabido adaptarse a los cambios globales y a las crisis recientes.
Recordó que en décadas pasadas la zona llegó a albergar más de 460 maquiladoras textiles, con empresas emblemáticas como Wrangler, que en su momento generó miles de empleos. Sin embargo, la transformación de la economía mundial y el traslado de la industria textil a países con mano de obra más barata provocaron el declive de este sector.
Hoy, explicó Reyes García, La Laguna se ha reposicionado como un polo de manufactura diversificada, con empresas que producen componentes electrónicos, tableros, autopartes y bienes de alto valor agregado.
“Ya no somos maquiladores, ahora somos parte de la industria de la manufactura”, señaló, al destacar que esta transición ha permitido mantener empleos y abrir nuevas oportunidades de inversión.
La presidenta de Coparmex reconoció que persisten retos, especialmente en materia salarial, pues los sueldos no han crecido al mismo ritmo que la tecnificación de la industria. Sin embargo, recordó que Coparmex fue uno de los primeros organismos en impulsar el aumento al salario mínimo y que el empresariado local está comprometido con mejorar las condiciones laborales.
Reyes García enfatizó que la diversificación económica de La Laguna es una fortaleza frente a la volatilidad global y que el reto ahora es consolidar cadenas de proveeduría, apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas y enfrentar la carga impositiva que aún orilla a muchos negocios hacia la informalidad.
