Con una inversión conjunta de 25 mil millones de pesos, los gobiernos federal y de Jalisco pretenden atender la crisis de abasto de agua y su mala calidad en el suministro de la zona metropolitana de Guadalajara. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que para evitar un endeudamiento de 54 mil millones de pesos del gobierno estatal, se decidió destinar 14 mil 500 millones de pesos para construir dos acueductos que garanticen el abasto de buena calidad.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, señaló que esta coinversión permitirá superar una problemática hídrica que data de décadas y se ha acentuado recientemente con la insuficiencia de agua y el suministro de mala calidad. Tras calificarlo de “acuerdo histórico” para atender esta crisis que se venía arrastrando, dijo que los proyectos conjuntos se financiarán con ajustes presupuestales, por lo que “no habrá deuda, lo dejo muy claro, no habrá privatización y un aspecto muy importante no aumentarán las tarifas del agua”.
Durante la conferencia presidencial, en la que se impidieron preguntas no asociadas al abasto del agua, Lemus destacó: “hemos logrado un acuerdo histórico para invertir juntos 25 mil millones de pesos en la infraestructura necesaria para llevar agua de calidad a las familias de la zona metropolitana de Guadalajara. El legado histórico que los gobiernos federal y de Jalisco dejaremos, será haber solucionado el problema de agua para las próximas generaciones”.
El director de la Comisión Nacional del Agua, Efraín Morales, anunció que la Federación construirá los nuevos acueductos, Chapala-Guadalajara, que implicará una inversión de 9 mil 300 millones de pesos, y Calderón-San Gaspar, cuyos trabajos podrían iniciar el próximo año y se espera concluyan a finales de 2028, con otra inversión de 5 mil 200 millones de pesos.
Nota original: La Jornada
