Ciudad de México. Frente al paro de actividades emprendido por la comunidad de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), por los recientes feminicidios de dos jóvenes en la entidad, el alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui, convocó a un diálogo para resolver el conflicto.
Sostuvo que la gobernadora, Margarita González Saravia, propuso hacer “un programa muy completo” de colocación de módulos de seguridad, patrullaje, cámaras de video, que no ha sido aceptado por los universitarios. “Invitaría a la comunidad universitaria a que iniciemos un diálogo profundo, el tiempo que dure, para lograr soluciones más adecuadas”.
El edil (de filas panistas) fue entrevistado a su llegada a Palacio Nacional —donde la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, se reunirá con 61 alcaldes de los municipios prioritarios por los altos índices de violencia que presentan—, donde abordó el tema del paro en la UAEM a raíz de las desapariciones y feminicidios de las estudiantes Kimberly Joselin Ramos y Karol Toledo.
“De momento la universidad está paralizada. Estamos esperando a que integrantes de comunidad universitaria den oportunidad al diálogo, que acordemos y no les impongamos medidas”.
Urióstegui señaló que hasta ahora las autoridades estatales han planteado la colocación de paraderos, luminarias, pavimentación de vialidades y acompañamiento.
“Pero no ha sido suficiente. Necesitamos conocer más información de la comunidad (…) Es la comunidad la que nos debe dar una pauta de los momentos y lugares donde sienten mayor inseguridad para que juntos coadyuvemos en implementar operativos”, aseguró.
Insistió en que los jóvenes deben aportar más detalles e información a fin que sean canalizados en las investigaciones.
A pregunta sobre si se tiene un móvil de las desapariciones y posteriores feminicidios de las dos universitarias, el alcalde sostuvo que la entidad competente para dar esa información es la fiscalía estatal.
“No nos corresponde investigarlo. Lo que sí puedo decirles es que uno de los feminicidios ocurre en Cuernavaca y otro en el sur del estado, son zonas muy lejanas, muy distantes entre sí y no parecen tener un objetivo común, una conexión”.
