La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI reveló que en diciembre de 2025 la población económicamente activa (PEA) alcanzó los 61.9 millones de personas, lo que significó un aumento de 1.1 millones respecto al mismo mes de 2024. Este incremento refleja la incorporación de más trabajadores al mercado laboral, aunque también persisten retos como la informalidad y las condiciones críticas de ocupación.
La tasa de participación económica se ubicó en 59.1 %, ligeramente inferior al 59.3 % registrado un año antes. Por sexo, la participación de las mujeres fue de 45.6 %, mientras que la de los hombres alcanzó 74.3 %, ambas con descensos marginales frente a diciembre de 2024.
En cuanto a la ocupación, 60.4 millones de personas tuvieron empleo, lo que representa el 97.6 % de la PEA. El aumento anual fue de 1.1 millones de trabajadores, con un crecimiento notable en los hombres (1.1 millones adicionales) y apenas 5 mil en las mujeres.
La tasa de desocupación se mantuvo en 2.4 %, equivalente a 1.5 millones de personas sin empleo. Sin embargo, la distribución por género mostró contrastes: la desocupación femenina subió a 660 mil personas (104 mil más que en 2024), mientras que la masculina descendió a 818 mil (105 mil menos).
La subocupación, que refleja a quienes buscan trabajar más horas de las que su empleo actual les demanda, se redujo a 6.2 % de la población ocupada, frente al 6.9 % del año previo. En números absolutos, fueron 3.7 millones de personas, 324 mil menos que en 2024.
Uno de los indicadores que más preocupa es el de condiciones críticas de ocupación, que mide a quienes trabajan con bajos ingresos o en jornadas reducidas. Este se elevó a 38.4 %, frente al 35.2 % de diciembre de 2024.
La informalidad laboral también mostró un repunte. En diciembre de 2025, 33 millones de personas trabajaban en condiciones informales, lo que representó el 54.6 % de la población ocupada, un punto porcentual más que el año anterior. La ocupación en el sector informal alcanzó 17.6 millones de personas, equivalente al 29.1 % del total.
Por sectores, los servicios concentraron la mayor parte de la población ocupada con 26.6 millones de personas (44.1 %), seguidos por el comercio con 12.4 millones (20.5 %) y la industria manufacturera con 9.5 millones (15.7 %). Los mayores incrementos se observaron en comercio (852 mil más), agricultura y ganadería (501 mil) y restaurantes y servicios de alojamiento (353 mil). En contraste, los servicios sociales perdieron 300 mil empleos y la industria manufacturera 238 mil.
La población no económicamente activa (PNEA) también creció, alcanzando 42.8 millones de personas, 1.1 millones más que en diciembre de 2024. De ellas, 5.3 millones se declararon disponibles para trabajar, aunque no realizaron acciones para conseguir empleo.
En el perfil de los desocupados, el grupo de 25 a 44 años concentró el 46.1 %, seguido por jóvenes de 15 a 24 años con 33.5 %. Además, 42.9 % de los desempleados llevaba un mes o menos sin trabajo, mientras que 32.6 % acumulaba entre uno y tres meses en esa condición.
