Chilpancingo, Gro. La caravana de búsqueda de desaparecidos llegó este miércoles a la comunidad me’phaa de Huixtlatzala, municipio de Zapotitlán Tablas, donde constató el desplazamiento de al menos 150 familias de esa población debido a la violencia delincuencial, informó el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.
Junto con el colectivo Luciérnaga y familiares de personas desaparecidas en La Montaña Alta de Guerrero, los buscadores hallaron obstáculos para ingresar a la comunidad de Huixtlatzala, agregó la organización.
Los policías municipales de Zapotitlán Tablas que los recibieron les advirtieron «que ni ellos subían a la comunidad porque no es fácil entrar por cuestiones de seguridad». En esa localidad, les explicaron, ha habido balaceras y asesinatos, agregó Tlachinollan.
En la entrada a Huixtlatzala, agregó la fuente, la caravana de vehículos fue interceptada por supuestos policías comunitarios, con quienes los familiares se hicieron de palabras y solo permitieron el paso cuando llegó el comisario municipal.
A las familias buscadoras y a los integrantes de la Comisión Estatal y Nacional de Búsqueda se les negó realizar búsqueda en el camposanto comunitario donde se tenía la expectativa de revisar un kilómetro.
Las calles y casas de la comunidad de Huixtlatzala permanecen vacías, sin gente, hay varios carros desvalijados y algunos con señales de incineración.
La jornada de búsqueda en La Montaña continuó ayer en otro municipio de la región donde participaron el Centro Tlachinollan, la Fiscalía General del Estado de Guerrero, la Comisión Estatal de Búsqueda y una representante de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, así como policías estatales y ministeriales, elementos de la Guardia Nacional, la Comisión Nacional de Búsqueda y el Ejército Mexicano.
Los contingentes fueron seguidos por presuntos halcones al servicio del grupo delincuencial Los Ardillos, que operan en la región.
