Desembala la obra que ha traído desde Monterrey. Sostiene el cúter, corta el plástico, poco a poco descubre un relieve dominado por tonos fríos. El cuadro es una habitación pintada al óleo. Se aprecia una cama, libros acumulados en un buró, latas de cerveza y ropa tirada en el suelo.
Al igual que la escritora Virginia Woolf, la lagunera Andrea Sánchez Córdova considera que una artista necesita de una habitación propia para crear y que este espacio es también constructor de identidades. Estos puntos estarán presentes en ‘Sueño mucho’, exposición que inaugurará el próximo jueves 9 de abril, a las 19:00 horas, en la Galería del CAN (Casa La Morelos).
VER MÁS ‘Retumba la duela’: Franko 3XL embiste con su rap en los juegos de Toros Laguna
El rapero lagunero se convierte en la voz del equipo en su debut en CIBACOPA
El arte ha estado en su vida desde que tiene memoria, como un leitmotiv, un interés latente. Se recuerda pintando las paredes de su casa, rayando muebles y objetos. Esta necesidad creativa se acrecentó en su adolescencia y Andrea Sánchez Córdova decidió dejar Torreón para estudiar la licenciatura en Artes en la Universidad de Monterrey (UdeM). Hoy regresa al terruño con una exposición de 25 piezas, entre óleos y una instalación.
“Lo que más me gusta en temática es la construcción de identidad y los rituales. Encuentro mucha afinidad en hacer comunidad, en encontrarme a través de las imágenes con más mujeres, con más gente de mi edad o con más gente del norte. O rituales, como un rosario con mi familia o poder abrir un libro de noche con cierta luz, con cierta pluma, que la habitación huela de cierta manera”.
Andrea Sánchez Córdova tiene 23 años y desde que se graduó no ha dejado de pintar. La artista ha tomado el pincel, desarrollado ideas y hecho del caballete una residencia en su propio cuarto. Su exposición es sumamente autorreferencial y trata sobre la intimidad que existe dentro de la habitación de una mujer joven, la cual empieza a navegar en la temprana adultez.
“Y como que de cierta manera sirve como vestigio de una generación, como un lenguaje de los afectos muy específico, a través de las pantallas, de los mensajes, de los emojis, y lo que rodea a esta generación: los libros, la cheve, los cigarros, el desorden, colores muy neones, muy saturados dentro de las pinturas. Y al final es un abanico de emociones y también de experiencias. Reitero que sí es autorreferencial, pero al final también es un imaginario y un lenguaje que comparto con otras personas”.
La artista está convencida de que los espacios que hemos habitado construyen identidades, mundos. En este caso, las habitaciones funcionan como un refugio ante la realidad exterior, una oportunidad de respiro y soledad.
“Cualquier persona necesita una habitación para poder construir su propia identidad, para tener como ese espacio del descanso. A fin de cuentas es donde está la cama, y que es una pieza que estará aquí también”.
Andrea Sánchez Córdova recapitula y menciona que su interés por la habitación surgió a partir de 2022, cuando se mudó a Monterrey. Antes de ese acontecimiento, no había hecho consciente el proceso que significa crear un hogar. Es la responsabilidad de la independencia.
“Las imágenes que aparecen aquí han sido de esos departamentos que han estado fuera de Torreón, donde he tenido que habitar y aprender a construir un hogar. Pero también hay unos elementos que están presentes en la habitación de aquí, donde regreso de vez en cuando y puedo tener un respiro de las ciudades más grandes. Entonces sí, es como un mosaico de diferentes habitaciones en las que he estado”.

VER MÁS Misael Hernández Gurrola envuelve en alegorías la técnica de sus trazos
El título de la exposición, ‘Sueño mucho’, aparece como un mensaje en la pieza de videoarte conformada por una cama y pantallas, y significó un punto de fuga en su proceso creativo. La cama, indica, es el núcleo de la habitación, pues además de un lugar de descanso, también es un área de trabajo donde la artista atiende entrevistas en línea y otras tareas.
“Se llama ‘Sueño mucho’, porque en esa cama duermes y sueñas, pero también donde a mí me toca atender mis sueños, mis metas, lo que quiero lograr, anhelando y deseando fuertemente”.
Entre las influencias artísticas de Andrea Sánchez Córdova destacan la británica Tracey Emin, la estadounidense Jenny Holzer y el islandés Ragnar Kjartansson.
