También recordó que, al tratarse de personas adolescentes bajo investigación, el procedimiento debe desarrollarse conforme al sistema de justicia especializado para ese grupo de edad.
Finalmente, llamó a fortalecer la cultura de la denuncia y la atención a las señales de riesgo, sin esperar a que se produzcan consecuencias irreversibles. “No solamente estar pendientes de nuestros hijos, sino también observar lo que sucede a nuestro alrededor y, si vemos alguna señal de alerta y de violencia, hacerlo del conocimiento de las autoridades”, concluyó.
Nota original: Vanguardia
