La dádiva es una de las más ambiciosas y complejas novelas de Nabokov —«la mejor de mis novelas rusas», en palabras del propio autor— , así como la más deliberadamente «literaria»; es la conexión imprescindible entre sus novelas rusas e inglesas.
En este fascinante estudio sobre la formación de un joven escritor en el Berlín de entreguerras, el tema central es que la única inmortalidad reside en el arte creativo, en este don que el protagonista ha recibido, que «siente como una carga» mientras descubre las conexiones entre este talento y la literatura rusa, una doble «dádiva». Una novela plagada de alusiones literarias, hasta el punto de que, en palabras de Nabokov, la auténtica heroína no es la joven Zina, de quien el protagonista está enamorado, sino «la literatura rusa». La obra está también empapada por el sentimiento de la soledad y la fatalidad del exilio. Aunque no es estrictamente autobiográfica, existen numerosas similitudes entre el protagonista y el autor, como la pasión por las mariposas, la ambición de escritor y la reverencia por Pushkin y Gógol.
Asimismo, la biografía del revolucionario Nikolái Chernishévski que el joven escritor emprende y que constituye una de las partes de La dádiva, permite a Nabokov dar rienda suelta a sus más contundentes opiniones sobre política y literatura.
SOBRE EL AUTOR Vladimir Nabokov (San Petersburgo, 1899-Montreux, 1977), uno de los más extraordinarios escritores del siglo XX, nació en el seno de una acomodada familia aristocrática. En 1919, a consecuencia de la Revolución Rusa, abandonó su país para siempre. Tras estudiar en Cambridge, se instaló en Berlín, donde empezó a publicar sus novelas en ruso con el seudónimo de V.
Sirin. En 1937 se trasladó a París y en 1940 a los Estados Unidos, donde fue profesor de literatura en varias universidades. En 1960, gracias al gran éxito comercial de Lolita, pudo abandonar la docencia, y poco después se trasladó a Montreux, donde residió, junto con su esposa Véra, hasta su muerte.
