En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio que se conmemora cada 10 de septiembre por establecimiento de la Organización Mundial de la Salud, la académica y psicóloga Karla Patricia Valdés García, externó que uno de los retos más próximos a resarcir en el tema del suicidio, debe ser borrar el estigma a hablar sobre el propio problema.
La también coordinadora general de Vinculación e Innovación Productiva de la UAdeC informó que recientemente, la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio en conjunto con la OMS publicaron la actualización de las medidas para prevenir el suicidio a nivel mundial, por última ocasión en el trienio, bajo la temática de “Cambiar la narrativa”, que busca transformar el estigma y el silencio hacia una cultura de apoyo mutuo, diálogo y comunidad.
La académica sostiene que el documento propone acciones concretas, y dijo que aunque en México no existen las medidas que en otros países donde el intento de suicidio es castigado, todavía continúa un estigma y señalización social contra quienes lo intentan, y eso, es lo que se debe transformar a corto o por lo menos, a mediano plazo.
“Existe un castigo social y un estigma, donde eres criticado y sancionado por tu comunidad, ya sea que tengas el comportamiento o algún familiar, por no detectar en un ser querido la ideación. En muchos lugares del mundo están optando por reconocer las necesidades de salud mental y generar espacios donde las personas puedan hablar sobre el tema y normalizar en busca de soluciones, sin ser juzgados”, dijo.
Expresó que mientras los gobiernos tienen una gran responsabilidad y un gran reto en disminuir los casos, esta es una tarea que involucra a todas las comunidades y que deja de lado los recursos económicos.
“Es una responsabilidad compartida. Si realmente queremos disminuir la cantidad de personas que mueren por esta causa, debemos empezar a trabajar fuerte en ello. El hecho de que el gobierno ofrezca programas y espacios, no lo resuelve todo; necesitamos que las universidades sensibilicen, el trabajo, los espacios comunitarios, como mamás, papás y amigos; todos podemos poner un grano de arena”, dijo.
Particularmente en Saltillo, según los registros de la Unidad de Integración Familiar de Saltillo lo que va del 2026 se han registrado 143 casos de intento de suicidio, mientras que el 2025, se cerró con un total de 408 atenciones. Esta estadística sugiere que en este 2026, cada dos días la Unidad atiende en promedio un caso de persona con ideación suicida.
La estadística no para ahí, pues de hecho, entre enero y agosto de este año, la Fiscalía General del Estado ha reportado el levantamiento de al menos 220 personas que concretaron el suicidio, siendo Saltillo con 56 eventos, la ciudad de Coahuila donde más se registran casos y después Torreón con 44; Sin embargo, el resto, están divididos en 27 de los 38 municipios de Coahuila.
Esta estadística que dice que solo en el 29 por ciento de los municipios de Coahuila no han tenido un suicidio en lo que va del año y que permite dimensionar la urgencia, acompaña a otras como la “Estadística de Defunciones” del INEGI, donde se utilizó el sexto lugar de suicidios en todo el país.
Karla Valdés detalló que cuando fue directora de la Facultad de Psicología de la UAdeC en Saltillo, se percató de que ya había una inquietud entre los jóvenes para tratar el tema, y por ende es un buen momento para hablar sobre el tema, pues mientras cada vez hay más personas preparadas, profesional también empieza a haber más personas que se abren a ayuda.
“Hoy por hoy necesitamos líderes y docentes que ya no piensen que “la letra con sangre entra”, o jefes que entiendan que tenemos que llegar a metas de una buena manera, porque sino corremos riesgos de desgastes y otros síntomas como la depresión y ansiedad. Y todo eso, si permanece en la vida de una persona, se puede llegar en el peor de los casos en que piense o logre quitársela”, dijo.
