Ciudad Valles, SLP. Filiberto Hernández Martínez alias El Monstruo de Tamuín fue sentenciado por una juez a 175 años de prisión por el feminicidio de tres de cinco mujeres de ese municipio, entre ellas dos menores de 9 y 11 años; las familias de las víctimas esperaron más de una década para lograr una condena, pues los crímenes se cometieron en los años 2010 y 1014.
Entre llanto y abrazos, los familiares de Eliehoenai Chavéz Rivera, de 32 años, así como de las niñas Itzel Romany Castillo Torres, de 11, y Dulce Jimena Reyes Hernández, de 9, recibieron la noticia de la condena y expresaron su alegría porque al fin saben que el homicida no va a salir de la cárcel.
“Me siento satisfecho, pero su castigo no cubre el dolor ni la perdida, la vida de nuestras hijas valen más que cualquier pena y cualquier dinero, el dolor va a seguir, esperamos que con la ayuda de Dios nos recuperemos poco a poco de esta tristeza”, expresó Guadalupe Chávez Martínez, padre de Eliehoenai.
Gloria Castillo, madre de Itzel Romany, lamentó que tuvieron que manifestarse para que pudieran ser escuchados y recibir justicia. “Nada devuelve la vida de ellas, pero es lo que necesitábamos saber, que ese tipo, quien se hizo pasar como catequista y maestro de danza es un asesino, y se va a quedar en la cárcel para siempre”.
La madre de Dulce Jimena, Daniela Reyes dijo que está contenta porque por fin se hizo justicia para su niña, temían que el asesino saliera libre.
La jueza del Juzgado Penal del Sexto Distrito Judicial del Estado y Regional de Ejecución de Pena y Medidas de Seguridad, Rosa Elena Blanco Ríos, otorgó valor probatorio a las pruebas presentadas por la Fiscalía del Estado de San Luis Potosí y la asesoría de Karla Michell Salas, del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y Justicia Social.
Afirmó que la sentencia definitiva contra Filiberto Hernández fue de 175 años de prisión con cinco meses, derivado de que el tipo penal es feminicidio y feminicidio agravado, por perpetrarlo contra dos menores de edad.
El retraso de más de más de una década para que se obtuviera este fallo se debió a los diversos recursos legales que presentó el homicida.
Además, no descartó que el imputado, quien está preso en un penal federal de Durango, puede presentar una apelación por la sentencia. Actualmente lleva recluido poco más de 11 años.
Blanco Ríos recordó que existen dos carpetas de investigación por los homicidios de Rosa María, de 15 años, y de Adriana, de 13, cometidos en Tamuín y se espera se judicialicen.
