Esta semana, dentro de las obras de remodelación del Hotel Palacio Real para transformarlo en Palacio de Justicia y ser sede del Poder Judicial de Coahuila, se retiró la estructura que durante años albergó al Café de París y, más recientemente, al Café de la Morelos. Esta acción dejó al descubierto dos vitrales con iconografía regional instalados en los arcos del ala oriente del edificio.
Aunque estos vitrales no son originales de la construcción del inmueble levantado hacia 1954, su temática y estética son motivos suficientes para abogar por su conservación, según compartió para esta casa editora el investigador Alex Luna, miembro de la Asociación de Cronistas e Historiadores de la Laguna de Coahuila y Durango.
El primer vitral contiene elementos identitarios como el Cristo de las Noas, las palmas de la avenida Morelos y el propio Hotel Palacio Real. El segundo, oculto tras una protección blanca, está dedicado a la agricultura y ganadería de la región: los cultivos de algodón y trigo, así como la industria lechera y vitivinícola.
Sobre la historia de los vitrales, Alex Luna señaló que posiblemente fueron instalados durante los años ochenta o noventa (pues el Cristo de las Noas se inauguró en 1983) y tal vez fabricados por Casa Montaña.
“Los vitrales no son parte lógicamente del edificio original, pero sí nos representan la identidad porque vamos a ver el Cristo de las Noas y a un costado el edificio del Palacio Real. Y en el vitral que está tapado vamos a ver los productos agrícolas que nos representan”.
La ausencia de los vitrales en el origen del edificio se puede constatar en fotografías antiguas, donde se aprecian libres los arcos escarzanos en la parte inferior de la fachada, sin la estructura del Café París ni de la pizzería que actualmente opera en el ala poniente.
Otra preocupación para el investigador es el destino de los candiles que adornaban la rececpción y los salones Francés y El Greco, donde se solían realizar eventos como fiestas, conferencias y presentaciones artísticas. El hotel también contaba con un mural en la parte superior del vestíbulo.
“Sabemos que los candiles son réplicas de los palacios reales que existieron en España. El último dueño del hotel trajo estos candiles para montarlos dentro de los salones. No sé si todavía estén montados ahorita que se está haciendo la modificación del edificio. Esos candiles sí deben ser preservados, son parte de la historia del mismo edificio”.
NO FUERON FABRICADOS POR CASA MONTAÑA
El Siglo de Torreón consultó a Casa Montaña sobre si este sello fue el fabricante de los vitrales del Palacio Real y así determinar su fecha de instalación, lo cual se negó, ya que presentan características distintas a los realizados por la fábrica. No obstante, Casa Montaña se puso a disposición para una posible restauración.
“Después de la visita técnica realizada, pudimos confirmar que los vitrales no fueron elaborados por nosotros, Vitrales Montaña. Presentan características distintas a las que forman parte de nuestro sello. Será un gusto apoyarles con el proyecto de restauración que preserve los vitrales. Nuestra experiencia y acreditación ante el INAH nos permiten asegurar una intervención especializada”, indicó la fábrica.
UN POCO DE HISTORIA
El inmueble fue construido por Fernando Rodríguez Rincón e inaugurado el 2 de febrero de 1954 con el nombre de Hotel Elvira, para posteriormente ser rebautizado como Hotel Palacio Real.
Según una nota publicada en El Siglo de Torreón, en octubre de 1994 el Palacio Real recibió una inversión de dos millones de nuevos pesos destinados al reacondicionamiento del interior del hotel. Los trabajos se aplicaron en las habitaciones y en la instalación de ornamentos en las áreas principales del inmueble.
El hotel se mantuvo en funciones hasta el 15 de diciembre de 2017, cuando definitivamente cerró sus puertas.
En octubre de 2024, Miguel Mery Ayup, presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Coahuila, confirmó que el edificio se transformaría en la sede del Poder Judicial del Estado, para albergar los Juzgados Civiles, Familiares y Mercantiles, la Defensoría Pública, el Centro de Evaluación Psicosocial y la Sala Regional del Poder Judicial. La inversión en la obra es de 200 millones de pesos y se prevé que concluya en noviembre de 2026.
Días antes, Juan Adolfo von Bertrab, titular de la Dirección de Obras Públicas de Torreón, aseguró que el edificio de estilo ecléctico y cantera rosa de Durango, se encuentra protegido por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), donde ostenta el registro COA-TOR-70-844.

