Pekín. Reino Unido y China celebraron ayer el restablecimiento de sus relaciones, durante un viaje del primer ministro británico, Keir Starmer, a China, donde se reunión con el presidente Xi Jinping. Ambos se comprometieron a una mayor cooperación en materia de comercio, inversión y tecnología en beneficio de sus países.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó de “muy peligroso” que el Reino Unido se acerque a China. “Es muy peligroso que hagan eso”, dijo el republicano a periodistas durante el estreno de un documental sobre su esposa Melania, cuando un reportero le preguntó al respecto.
El viaje de Starmer a China es el primero de un jefe de gobierno británico desde 2018 y tiene como trasfondo los intentos de varios líderes occidentales por acercarse a Pekín ante las volátiles políticas de Estados Unidos bajo el gobierno de Trump.
El premier británico es el más reciente líder occidental en descongelar las relaciones comerciales con China y sigue a las de los dirigentes de Canadá, Irlanda, Francia y Finlandia. Starmer y Xi se reunieron en el Gran Salón del Pueblo, donde destacaron la necesidad de estrechar sus lazos en medio de las turbulencias geopolíticas.
El primer ministro británico dijo a Xi que China es un “actor fundamental en la escena mundial” y es “vital construir una relación más sofisticada” que, a su vez, “permita un diálogo significativo en las áreas” en las que disienten.
El presidente chino destacó la necesidad de un acercamiento con una “visión a largo plazo”, en medio de una situación internacional que calificó de “compleja”.
“China y el Reino Unido deben reforzar el diálogo y la cooperación, ya sea para mantener la paz y la estabilidad mundiales o para promover las economías y los medios de vida de ambos países”, aseguró Xi.
Starmer pidió mayor acceso al mercado chino, reducción de aranceles y acuerdos de inversión.
