Tampico, Tamps. La Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) y el ayuntamiento de Tampico acordaron la creación de una Especialidad en Sicología Forense, un posgrado orientado a la atención de víctimas y al apoyo técnico en procesos judiciales, en un contexto de creciente saturación del sistema de justicia.
El convenio fue firmado por el rector de la UAT, Dámaso Anaya Alvarado, y la presidenta municipal Mónica Villarreal Anaya, y se prevé que el programa inicie actividades en agosto de 2026, a cargo de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, campus Sur, en coordinación con el Sistema DIF Tampico.
De acuerdo con datos oficiales, entre 2023 y 2025 se reportó la desaparición de al menos 200 personas mayores de 60 años en la entidad; un fenómeno que, según autoridades universitarias y municipales, evidenció la falta de personal único para la evaluación sicológica, la elaboración de peritajes y la atención integral a familiares de víctimas.
Anaya Alvarado sostuvo que el posgrado tiene como propósito “formar especialistas que pongan el conocimiento científico al servicio de la justicia, la protección de los derechos humanos y el bienestar comunitario”.
Especificó que la sicología forense se ha convertido en una herramienta clave para la evaluación de víctimas, el análisis de conductas y la emisión de dictámenes periciales que inciden en decisiones judiciales.
El programa universitario, explicó, responde a una demanda tanto del ámbito académico como de instituciones públicas vinculadas a la procuración de justicia y la asistencia social, donde persisten rezagos en la atención profesional de casos de violencia, desaparición y delitos de alto impacto.
Por su parte, Mónica Villarreal afirmó que el posgrado surge de una necesidad detectada por el DIF municipal y se inscribe en los trabajos de colaboración que el ayuntamiento mantiene con la UAT en programas preventivos y de atención comunitaria.
“Esta especialidad consolida la unión de esfuerzos para contar con profesionales altamente capacitados”, recalcó.
El plan de estudios, dijeron, tendrá un enfoque ético y humanista, con énfasis en la intervención en contextos legales, la investigación aplicada y la articulación de prácticas profesionales con instituciones públicas.
Entre sus ejes, explicaron, se contemplan la prevención de la violencia, la protección de grupos vulnerables y el fortalecimiento de la atención integral a víctimas de delitos.
