Las puertas de El Siglo de Torreón se abrieron ayer jueves 29 de enero para, en punto de las 19:00 horas, albergar la presentación del libro Gobernar para servir (42 líneas, 2025), del doctor Rogelio Montemayor Seguy, exgobernador de Coahuila.
El autor estuvo acompañado por el senador de la República y exalcalde de Monterrey, Luis Donaldo Colosio Riojas, así como de la exgobernadora de Yucatán, Dulce María Sauri, en un diálogo donde se habló de políticas públicas y de la importancia de la participación ciudadana en estas.
El primero en tomar el micrófono fue Luis Donaldo Colosio Riojas, quien recalcó que el libro de Montemayor recuerda un aspecto que parece olvidado en la actual política mexicana: la realidad manda a la teoría.
“Si alguna teoría no logra explicar la realidad, entonces el problema es la teoría, no la realidad. Hoy vemos políticos que siguen ajustando sus decisiones a dogmas, a ideas preconcebidas que no funcionan, pero que se niegan a abandonar”, comentó el actual senador de la República.
Por su parte, Dulce María Sauri, indicó que Gobernar para servir retoma una idea básica en la política: la idea de que la administración pública es una profesión que se aprende, se perfecciona y donde se rinde cuentas. Asimismo, recalcó que en su libro, Montemayor reivindica la ética del servicio público.
“No la ética de la apariencia moral ni la ética del discurso, sino la ética del trabajo bien hecho, de la responsabilidad ante la ciudadanía, de la obligación de entregar resultados y de la capacidad de rendir cuentas sin miedo. Frente a los que dicen que la política es engaño o espectáculo, este libro ofrece un recordatorio sencillo y poderoso: el gobierno existe para servir”, comentó la exgobernadora de Yucatán.
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Durante su intervención, Rogelio Montemayor Seguy explicó en primera instancia las razones que lo llevaron a escribir este libro; entre ellas está su familia, sus colaboradores, y una reacción al deterioro actual que la percepción ciudadana tiene de la política.
Indicó que su libro cuenta con 10 capítulos, más un onceavo apartado donde expone sus conclusiones. Además, describió que el corpus textual se divide en tres grandes temas. Los dos primeros refieren al proceso de encontrar la certeza de lo que quería hacer en la vida, y una vez con esa certeza bien comprendida, prepararse para cumplir con su---- vocación.
Cabe recordar que Rogelio Montemayor Seguy obtuvo su licenciatura en Economía en el Tecnológico de Monterrey (ITESM) y un doctorado en la Universidad de Pensilvania, donde trabajó como asistente del Dr. Lawrence Klein, Premio Nobel de Economía 1980. Su carrera en el servicio público incluye roles como director de Política Económica de la SHCP, subsecretario de Planeación de Desarrollo y secretario técnico del Gabinete Económico. Fue presidente del Instituto Nacional de Geografía e Informática y coordinó la descentralización de este organismo tras el sismo de 1985. En política, fue diputado federal, senador y gobernador de Coahuila (1993-1999). Posteriormente, fue designado director de Pemex.
El autor habló de sus influencias. En primer lugar, sus padres y Sabinas, Coahuila, municipio del que es originario. En segundo, el jesuita Jesús Saravia, quien despertó en Montemayor la vocación de servicio. En tercero, el doctor Lawrence Klein, gran economista y humanista merecedor de un Premio Nobel, de quien aprendió a entender la realidad más allá de la teoría. Finalmente, Montemayor recordó a José Luis Lamadrid Sauza, un especialista en derecho electoral e impulsor de las reformas electorales que permitieron la participación de la oposición en la década de los ochenta.
Mientras que el último gran tema de su libro, narra su experiencia y resultados al encabezar el Gobierno de Coahuila de 1993 a 1999. En este tenor, Montemayor habló de los retos enfrentados, sobre todo los económicos, y de las lecciones que ha buscado dejar en este libro.
“Lo más importante, no agraviar a los ciudadanos. Recuerdo que, siendo senador, y antes de ser postulado para la gubernatura, otro compañero senador que fue postulado antes que yo al gobierno de Tlaxcala, me dijo una vez: ‘Mira, Rogelio, la gente te puede perdonar cuando te equivocas (todos nos equivocamos), pero si los agravias, no te lo van a perdonar nunca’. Entonces, intenté hacer lo que sentía que debía hacer”, concluyó el autor.
FOTOS: Ramón Sotomayor

