El 1 de enero entraron oficialmente en vigor amplios aumentos arancelarios a las importaciones procedentes de China y otros países sin acuerdos de libre comercio (TLC) con México, lo que marca un cambio significativo en la política comercial del país destinada a proteger las industrias y los empleos nacionales.
Las modificaciones arancelarias, publicadas en el Diario Oficial de México el 30 de diciembre, afectan a 1.463 categorías de productos en más de una docena de sectores, entre ellos automotriz, textiles, prendas de vestir, acero, plásticos, calzado, muebles, juguetes, aluminio y vidrio. Los nuevos aranceles oscilan entre el 5% y el 50%, y los tipos más altos se aplican a los vehículos procedentes de China y otros países asiáticos.

Según la Secretaría de Economía de México, la medida está diseñada para salvaguardar aproximadamente 350.000 empleos en sectores sensibles y avanzar en lo que el gobierno llama “reindustrialización soberana, sostenible e inclusiva”.
Los aranceles también están vinculados al Plan México, la estrategia de desarrollo económico de la presidenta Claudia Sheinbaum que apunta a incrementar en un 15% el contenido nacional en las cadenas productivas y generar 1.5 millones de nuevos empleos.
“Esta modificación arancelaria constituye una medida comercial y económica que busca beneficiar al pueblo de México, y no está dirigida a ningún país en particular”, afirmó la Secretaría de Economía en su comunicado. Los cambios afectan las importaciones de países como China, India, Corea del Sur, Tailandia, Indonesia, Brasil, Sudáfrica y los Emiratos Árabes Unidos.
La medida sigue a la aprobación por parte del Congreso de la reforma tarifaria en diciembre, cuando la Cámara de Diputados votó 281-24 a favor del proyecto de ley. La legislación se suavizó significativamente con respecto a la propuesta original de septiembre de Sheinbaum antes de su aprobación, aunque el arancel máximo del 50% sobre vehículos importados permaneció intacto.
Los automóviles chinos, incluidos los vehículos eléctricos de fabricantes como BYD, han ganado popularidad en México en los últimos años y enfrentaron un arancel de importación del 20% en 2025. El nuevo arancel del 50% representa un aumento sustancial que los líderes de la industria automotriz mexicana han acogido con agrado como protección para los fabricantes nacionales.
El gobierno estima que los aranceles generarán 70 mil millones de pesos adicionales (3.8 mil millones de dólares) en ingresos anuales.
Los críticos han advertido que los aranceles podrían aumentar los precios al consumidor y perjudicar a las pequeñas empresas que dependen de insumos importados. La medida también se produce en un momento en que México busca fortalecer su posición de cara a la revisión en 2026 del acuerdo de libre comercio T-MEC con Estados Unidos y Canadá, los cuales han cuestionado los crecientes vínculos económicos de México con China.
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Esta historia fue escrita por un editor del Mexico News Daily con la ayuda de claudioluego revisado y verificado antes de su publicación.
