El Clúster Automotriz Laguna firmó un convenio de colaboración con el Instituto de Lenguas y Negocios, con el objetivo de impulsar la capacitación en inglés especializado para trabajadores del sector automotriz y de otras industrias de la región. La iniciativa responde a la creciente necesidad de dominar el idioma en un entorno globalizado, donde las relaciones comerciales con Estados Unidos y otras naciones requieren cada vez más personal capacitado en comunicación técnica y de negocios.
María Luisa Morales, presidenta del Clúster Automotriz, destacó la importancia de este acuerdo para fortalecer las competencias lingüísticas de los ingenieros y personal productivo. Subrayó que el sector automotriz es uno de los más relevantes a nivel mundial y que los profesionales de la región mantienen contacto constante con empresas transnacionales, por lo que contar con un nivel avanzado de inglés abre mayores oportunidades de crecimiento y colaboración internacional.
José Luis Hotema, fundador del Clúster, señaló que el idioma inglés no solo es vital para los ingenieros, sino también para mandos medios y operadores. Explicó que la demanda de técnicos e ingenieros bilingües es cada vez más alta en Estados Unidos, especialmente en estados como Texas, donde se concentran armadoras y empresas Tier 1. A pesar de las restricciones migratorias recientes, la necesidad de personal calificado con dominio del inglés sigue siendo un requisito clave para acceder a visas de trabajo y puestos especializados.
El programa diseñado por el Instituto de Lenguas y Negocios busca ir más allá del inglés básico que se enseña en las escuelas, ofreciendo cursos personalizados en áreas como calidad, manufactura, ventas y recursos humanos. La propuesta se distingue por su esquema híbrido, con clases presenciales en las oficinas de las empresas y acceso a la plataforma Cambridge, que incorpora inteligencia artificial para reforzar el aprendizaje y garantizar certificaciones internacionales. Además, se ofrecen cursos a la medida, adaptados a las necesidades específicas de cada organización, con posibilidad de certificarse en instituciones de prestigio como Cambridge, Oxford, Pearson o Macmillan.
El modelo contempla diagnósticos gratuitos para evaluar el nivel de inglés de empleados, desde directivos hasta operarios, y propone modalidades de aprendizaje según el presupuesto y las necesidades de cada empresa. Se incluyen opciones asincrónicas de autoacceso, que permiten estudiar desde casa y recibir asesorías personalizadas, reduciendo traslados y costos. El beneficio se extenderá también a las familias de los trabajadores, con el propósito de que el aprendizaje impacte más allá del ámbito laboral y se convierta en una herramienta de desarrollo comunitario.
Entre los beneficios adicionales se encuentra la organización de una visita a la planta de Toyota en San Antonio, Texas, donde los participantes podrán conocer de primera mano el proceso de ensamblaje de un vehículo. Esta experiencia busca aportar un valor agregado a quienes trabajan en empresas que fabrican componentes para la industria automotriz, reforzando la conexión entre teoría y práctica.
La meta inicial es arrancar con 100 participantes en la primera fase, aunque se proyecta llegar a 200. Los cursos se impartirán en distintas modalidades, adaptándose a las necesidades de cada empresa, algunos optarán por clases personalizadas dentro de sus instalaciones, mientras que otros preferirán la modalidad en línea.
